Historia de la Técnica Alexander

En Australia, a finales del siglo XIX, un joven y exitoso actor llamado Frederick Matthias Alexander (1869-1955) comenzó a tener graves problemas con su voz en el escenario.  Los médicos no pudieron ayudarle y Alexander, convencido de que la causa del problema residía en la forma en que manejaba su propio cuerpo, decidió observarse en espejos al recitar.  Largas investigaciones lo llevaron a descubrir importantes principios que afectan la coordinación de la mente y el cuerpo.  Con estos conocimientos logró curar sus padecimientos y vio que también podía ayudar a otras personas.  El resto de su vida se dedicó a enseñar su técnica.

En 1904 se instaló en Londres, donde contó con el apoyo de numerosos médicos y tuvo entre sus alumnos a grandes personajes de la época, como Sir Henry Irving, John Dewey, Aldous Huxley y Sir Bernard Shaw.  Desde 1931 hasta su muerte trabajó formando a otros profesores para impartir la Técnica.

A lo largo de las décadas se han ido acumulado los descubrimientos científicos que corroboran los principios de Alexander. En 1973 Nicolaas Tinbergen dedicó a la Técnica la mayor parte de su discurso de recibimiento del Premio Nobel de Medicina y Fisiología. (Comprobaciones científicas de la Técnica).


Hoy en día los conocimientos de la Técnica Alexander siguen evolucionando y su aceptación se extiende por todo el mundo, solamente en el Reino Unido hay alrededor de 1,000 profesores, y su enseñanza tiene lugar en instituciones de la talla de:

London Academy of Music and Dramatic Art

Royal College of Music

Eton College

Julliard School

Metropolitan Opera

New York University